Pues sí. La mía ya no sé dónde está. Un día mis papis se la llevaron y llegaron con esta otra. La verdad es que me gustaba más la vieja, porque podía romperla y sacaba unas cosas amarillas de dentro que luego las podía morder. Eran muy blanditas y me hacía mucha gracia.
Pero con esta que tengo aún no he podido sacar nada de dentro. De momento, lo que hago es dormir en ella, porque es muy blandita.
Pero con esta que tengo aún no he podido sacar nada de dentro. De momento, lo que hago es dormir en ella, porque es muy blandita.
Me sabe mal, pero creo que no os la dejaré, hehehe.


